Explora el impacto de la disponibilidad energética baja y el RED-S en atletas, incluyendo signos, cálculos y el consenso del COI de 2018.
La disponibilidad energética baja (LEA) es un concepto crítico en la nutrición deportiva que se refiere a un estado en el que la ingesta energética de un atleta es insuficiente para satisfacer su gasto energético. Esta condición puede llevar a diversos problemas de salud, denominados colectivamente Deficiencia Energética Relativa en el Deporte (RED-S). En esta guía, exploraremos la definición de LEA y RED-S, el consenso del Comité Olímpico Internacional (COI) de 2018 sobre el tema, métodos para calcular la disponibilidad energética y los signos de advertencia que los atletas deben monitorear.
La disponibilidad energética baja ocurre cuando la ingesta energética dietética de un atleta es insuficiente para cubrir su gasto energético, especialmente al considerar la energía utilizada durante el entrenamiento y la competición. Este desequilibrio puede llevar a una serie de problemas fisiológicos y psicológicos, incluyendo:
Según el consenso del COI, la LEA puede ocurrir tanto en atletas masculinos como femeninos, pero es particularmente prevalente en deportes que enfatizan la delgadez o tienen categorías de peso, como la gimnasia, la lucha y las carreras de fondo.
La Deficiencia Energética Relativa en el Deporte (RED-S) es un síndrome que abarca una serie de problemas de salud resultantes de la LEA. La declaración de consenso del COI de 2018 define el RED-S como una condición que afecta a varios sistemas corporales, incluyendo:
Una revisión sistemática publicada en el British Journal of Sports Medicine en 2020 indicó que aproximadamente el 30% de los atletas en diversos deportes pueden experimentar síntomas de RED-S, lo que resalta la necesidad de estrategias de concienciación y prevención.
La declaración de consenso del COI en 2018 proporcionó una visión general completa del RED-S, enfatizando la importancia de reconocer y abordar la disponibilidad energética baja en los atletas. Los puntos clave del consenso incluyen:
Para monitorear la disponibilidad energética, los atletas pueden usar la siguiente ecuación:
Disponibilidad Energética (EA) = (Ingesta Energética - Gasto Energético por Ejercicio) / Masa Grasa
Donde:
Consideremos un ejemplo de una atleta femenina:
Usando la ecuación:
En este ejemplo, la atleta tiene una disponibilidad energética de 170 kcal/kg de masa grasa, que está por encima del umbral recomendado de 30 kcal/kg de masa magra, lo que sugiere que no se encuentra en un estado de LEA.
| Disponibilidad Energética (kcal/kg de masa magra) | Estado de Salud | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Menos de 30 | En riesgo de RED-S | Se necesita intervención inmediata |
| 30–45 | Riesgo potencial de problemas de salud | Monitorear de cerca |
| Más de 45 | Saludable | Mantener el equilibrio energético |
Los atletas deben estar atentos a los siguientes signos de advertencia que pueden indicar la presencia de RED-S:
Reconocer estos signos temprano puede facilitar una intervención rápida y ayudar a restaurar el equilibrio energético, mitigando así los riesgos asociados con el RED-S.
La disponibilidad energética baja es una preocupación seria para los atletas, que puede llevar al RED-S y a una serie de complicaciones de salud. Comprender cómo calcular la disponibilidad energética y reconocer los signos de advertencia puede empoderar a los atletas y entrenadores para mantener una salud y rendimiento óptimos. El monitoreo regular y la educación sobre el balance energético son esenciales para prevenir el RED-S y asegurar el éxito atlético a largo plazo.